Viajando a…


Esta es una llamada para los aventureros del espíritu, aquellos que quieren descubrir no sólo un maravilloso país como es Nepal, sino también descubrir mediante las prácticas de yoga y meditación, un mundo interno que se iguala al valle de Katmandú, en amplitud, en majestuosidad, en belleza… Un viaje que recorreremos acompañados de un Lama de la tradición Nygma, Lopon Jigme, y que nos llevará a lugares únicos no sólo para los practicantes del Budismo sino para toda la humanidad.


Una vez más nos vamos a recorrer ese enigmático y único país, considerado el techo del mundo, morada de dioses, nos referimos a Nepal. Esta es una propuesta de viaje diferente, donde unimos esos tres aspectos que hacen de este pequeño país, uno de los más grandes. Diferente, no sólo por la singularidad del terreno a explorar, sino también porque es un viaje al alcance de todos y pensado para ofrecerte una experiencia global, auténtica de este sagrado lugar del planeta tierra.

Este espacio es una ventana a diversos viajes, internos y/o externos, aventuras del alma, peregrinajes con corazón, celebraciones de la Vida misma que se realizan con alegría y con sed de descubrimiento y realización.

Llega un punto en nuestra existencia que ésta necesita expresarse plenamente haciendo lo que más le gusta, lo que la engrandece y le aporta enseñanzas.

No he encontrado mejor manera que viajando, es mi gran pasión y unida a mi otra gran pasión, la Verdad, quiero compartir las experiencias y proponer otras nuevas.

Aquí podrás leer las vivencias que se vayan realizando, algunos de estos viajes los haré sola y otros serán proyectos creados para involucrar a más gente; talleres o retiros de meditación, una forma única de viajar a nuestro interior; encuentros dónde acompañarte en tu proceso, en tu viaje particular. Formas varias que nos permitan explorar el mundo y explorarnos internamente en un afán de crecer y de reconocer la divinidad que late en nuestro interior, a la espera de ser descubierta.

Espero que disfrutéis de vuestro viaje particular y del Gran Viaje de la Vida hacia esa Unidad plena donde nuestras particularidades se pierden y dan paso a esa Divinidad que nunca hemos dejado de ser.

Namasté